Quórums SupraMayoritarios y Convención Constitucional: La Ilusión de sortear el obstáculo de un Torniquete, para terminar bailando “con los que sobran”

Por Fernando Leal, Abogado (@FernandoLealA)

El 18 de agosto de 2021, la Subcomisión de Reglamento de la Convención Constitucional, ratificó el quórum de 2/3 para aprobar las normas constitucionales.

Frente a lo anterior, y los argumentos de quienes defienden el Quórum antes referido (especialmente los Constituyentes representantes de la opción “apruebo”), cabe señalar lo siguiente:

Los Quórums ContraMayoritarios son la antítesis de un sistema “Republicano Democrático” (obligación consignada en el artículo 29 de la Convención Americana de Derechos Humanos), pues importan dar más peso a los votos de una minoría que privilegia el “statu quo”, por sobre la mayoría que quiere cambiarlo.

En el Caso “Gelman Vs Uruguay”, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ya resolvió que hay un ámbito de materias no susceptible de ser decididas por las Democracias.

¿Al 18 de octubre de 2019, Chile era realmente una República Democrática en la práctica?

 (La respuesta a la pregunta anterior, es fundamental para determinar si el «Acuerdo por La Paz» – con sus reglas – fue suscrito por un verdadero Régimen Republicano Democrático – que lo fuera en la realidad cotidiana – o solo por los «rostros visibles» de un “Sistema Autoritario”).

Sobre el punto anterior, ya se ha publicado (y difundido ampliamente):

El tiempo demostró que era insustentable la argumentación de que el Quórum de 2/3 no se puede modificar, porque es lo que establecía la ley que convocó al plebiscito (“que las reglas no se pueden cambiar“), cuando por otra parte, dicha ley no contemplaba la paridad, tampoco los escaños reservados y menos todavía las listas de independientes.

Abogado Fernando Leal

La postura de los representantes del Rechazo o de los defensores del Quórum de los 2/3, al sustentar el respeto irrestricto a las «reglas previamente establecidas» (sin que se pueda cuestionar la «calidad» y «legitimidad» de quienes las establecieron), implicaría decir que frente a una invasión (de por sí ilegitima), los invadidos no tendrían derecho a proveerse de las armas de los invasores y a «usarlas contra ellos», sino solamente les sería factible permanecer en su situación de eterna desventaja, exponiéndose a su eventual subyugación.

Sobre el Poder Constituyente (originario) de la Convención Constitucional, y el verdadero origen del proceso Constituyente, también se ha publicado con anterioridad (y difundido profusamente)

Ahora bien, hace años en Uruguay, por Plebiscito y Referéndum, el resultado de la votación de la Nación arrojó, que dicho país decidiera no llevar a cabo la persecución penal de Graves y Sistemáticas Violaciones a Derechos Humanos.

Frente a lo anterior, la Corte I.D.H., resolvió que hay un ámbito de materias, “no susceptibles de ser decididos por las Democracias” (La relación con Chile en este caso, versa sobre la temática de los Quórums ContraMayoritarios, y si los mismos, son susceptibles de ser establecidos por una Democracia, aunque ello sea INCONVENCIONAL, frente a lo cual, la respuesta negativa a la luz de la C.A.D.H, es sencillamente LAPIDARIA).

Que otros procesos constituyentes de diversos países, hayan usado Quórums ContraMayoritarios – de 2/3 – (respaldado por decisiones soberanas de plebiscito o referendum), a la misma usanza del fallo Gelman Vs Uruguay, “no le da validez, ni legitimidad, ante el Derecho Internacional”.

En efecto, y dado el argumento que se ha utilizado para sustentar el ya referido Quórum, cabe hacer la representación analógica, de que el modelo de AFP fue exportado y adoptado por varios otros países, pero eso no le brinda legitimidad, ni tampoco lo transforma en un verdadero Sistema de Seguridad Social (como ya ha sido comprobado en Chile).

En este punto es indispensable representar, que no puede abarcarse la materia, sin considerar dentro del “contexto”, el régimen imperante en Chile, al 18 de octubre de 2019:

 ¿República Democrática Real – en la práctica cotidiana – o Tiranía de Facto? Sobre este tema igualmente, ya se ha publicado con anterioridad (con la inextensa difusión de rigor)

Si los 2/3 hubieran sido impuestos por Nazis:

¿Alguien hoy defendería ese Quórum ContraMayoritario?

Lo curioso, es que en Chile se acepta, el uso de un mecanismo que fue adoptado por el régimen terrorista de pinochet*, que también fue responsable de graves y SISTEMÁTICAS violaciones a Derechos Humanos.

Dado lo expuesto, sustentar que el régimen de República Democrática se garantiza con los Quórums ContraMayoritarios, es como argumentar que la Institucionalidad se protege, solo si las fuerzas armadas son “garantes” de la misma.

¿Y cuál fue la respuesta en 1990 de los mismos que hoy apoyan los 2 /3?

” La Institucionalidad, se garantiza con la Democracia”

La Republica Democrática en Chile, se debe garantizar con el respeto al Derecho Internacional de los DDHH, particularmente a sus Tratados, y específicamente (y con prevalencia a cualquier otro pacto), a la Convención Americana de Derechos Humanos – CADH – y a los fallos de la Corte I.D.H.

Lo Paradojal de la Dictadura Militar, es su herencia en quienes dicen repudiarla. En todo caso, nada nuevo bajo el sol: la tendencia al autoritarismo es una constante en la historia mundial.

“¿Cómo hacemos una Constitución, de tal manera que no importando quien gane, las cosas no cambien ?”

Uno de los mecanismos para lograrlo, son los Quórums ContraMayoritarios.

Hoy nadie se atrevería a sustentar las posturas (ni los medios para alcanzar sus fines) de Goebbels (ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich – régimen Nazi -); pero muchos, sin embargo, defienden los mecanismos postulados por Jaime Guzmán, ideólogo de la dictadura terrorista de pinochet*.

Bien lo sabían desde antaño, quienes criticaban muchas de las visiones (para América Latina) de la “Logia Lautarina”, al replicarles:

“Ustedes no van a Chile a Liberarlo, sino que a Conquistarlo”

Y así -sin más- (emulando la vieja danza del Potomac), hoy en día (respaldando el Quórum AntiRepublicano y ContraDemocratico de 2/3), quienes decían representar los anhelos de un nuevo “pacto social”, nos llevan desde el auspicioso “salto de los torniquetes”, de vuelta al ya conocido y DESOLADOR “baile de los que sobran”.

Tras el “Salto de los Torniquetes”, los miembros del directorio del Metro de Santiago continuaron en sus cargos (lo mismo sus gerentes), y al día de hoy ya hemos tenido (publicado en los noticiarios), a una mujer que no puede caminar, arrastrándose por sus escaleras (nada nuevo bajo el sol: Chile execra a las mujeres en muchos ámbitos), sin recibir ayuda de los guardias del Metro, por “tenerlo prohibido” (según lo manifestó el propio cuerpo de vigilancia de dicha empresa). Eso es lo que le sucede a los que “sobran”, solo que en el caso relatado la mujer tampoco podía “bailar”, ni la vieja danza del Potomac, como tampoco el “Baile de los que Sobran”.

Escrito por Fernando Leal. 20 de agosto 2021