Chile, el país de “los inescrupulosos de siempre”

por Mauricio Castro/Piensa Prensa

Esta pareciera ser la democracia de los que tienen pantalla y figuración en las redes sociales. ¿Algún día cambiará esto? No lo creo. Soy pesimista.

Hoy me siento como Sócrates. Él nunca se opuso a la democracia sino a su “degeneración demagógica encarnada en aquellos aristócratas inescrupulosos que torcieron el sentido de su enseñanza para buscar el éxito usando al pueblo como instrumento de su ambición”. Y la inscripción de candidatos a las parlamentarias termina dándole la razón tanto a mi como al filósofo griego.

En las últimas horas la inscripción de las candidaturas parlamentarias de personajes como la doctora María Luisa Cordero, el inspector Vallejos, Cristián Contreras o Doctor File para sus seguidores, o la presidencial de Gino Lorenzini – con salto de cuerda incluido – no hacen más que aumentar el nivel de decepción de muchos del actual panorama político y aún peor, la peligrosa conformación que podría llegar a tener el Parlamento.

Sigamos sufriendo. El ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, estaba siendo nominado candidato al Senado por la Región Metropolitana por Evópoli para hacer dupla con Luciano Cruz-Coke. El mismo partido, y Renovación Nacional, se habrían jugado la carta con dos rostros televisivos que, como ya es costumbre en el Congreso, poco y nada aportarán al desarrollo del debate y el trabajo legislativo: Savka Pollak (Evópoli) y la doctora Cordero (RN).

Por eso, candidaturas independientes como la de Fabiola Campillai son un bálsamo para este sistema perverso que facilita la presencia de personajes nefastos en el Parlamento. Ella incluso decidió desmarcarse de La Lista del Pueblo porque su convicción es respetar “un compromiso que va más allá de un único movimiento social. Mi compromiso es y siempre será con todas y todos, con el pueblo que ha sido violentado, vulnerado por tanto tiempo”.

¿Cuántas otras candidaturas que podrían haber sido aporte pero que quedaron fuera por la maquinaria partidista que hace propia la democracia para seguir repartiéndose el botín, la elaboración de las leyes y el poder de la justicia? Muchas, más de las que nos podemos imaginar, pero finalmente son los mismos de siempre. Peor aún, esta pareciera ser la democracia de los que tienen pantalla y figuración en las redes sociales. ¿Algún día cambiará esto? No lo creo. Soy pesimista. 

¿Este es el recambio que esperábamos? ¿Por esto se luchó tanto tiempo? ¿Por estos personajes deberemos hacer nuestra elección para conformar la Cámara de Diputados y el Senado? Una sensación de agobio, desesperanza, decepción y rabia que quizás es compartida por muchos que esperaban algo más de la política. Y como siempre. Se espera algo más pero terminan mostrando lo que son: “aristócratas inescrupulosos que torcieron el sentido de su enseñanza para buscar el éxito usando al pueblo como instrumento de su ambición”.