Señor director:
Algunos han criticado en estos días, respecto a la Convención Constituyente democráticamente elegida, lo que llaman “la tiranía de la mayoría”. Son los mismos que no jamás han tenido problema en aprovecharse de la tiranía de la minoría, a través de golpes de Estado y plebiscitos ilegales, y luego de los equilibrios espúreos de la Transición, mediante senadores designados, sistema binominal, Tribunal Constitucional y otras artimañas de la misma calaña.

Felipe Cussen

“TÉNGASE PRESENTE” DIRIGIDOS A LOS/AS ADMIRABLES CONSTITUYENTES DEL 80 % DEL APRUEBO

1.    El Decreto milico dictatorial ultrapechoño, ultrahipócrita, ultrafascista y vulneratorio de los DDHH Nº 924 tiene, desde 1983 al presente, uniconfesionalmente secuestrada la libertad de conciencia de la totalidad de [email protected] escolares en todo el territorio nacional en un Estado hipócritamente “LAICO” desde 1925; Estado de “derecho”, aconfesional y multirreligioso. O sea que la “República” de $hile y la propia escuela niegan y violan, flagrantemente, el DDHH fundamental de la infancia a la libertad religiosa y de pensamiento, esto es, el derecho fundamental que asiste a todo ser humano (lo que incluye a niñas, niños y adolescentes) a elegir libremente  -en su proceso de desarrollo y crecimiento humano- su religión y  a optar por adscribir o no a algún credo o creencia privada.

2.    La refundación de Chile no será tal si no se refundan todos sus símbolos (himno, escudo, lemas “patrios”) pues sin reconocer los símbolos identitarios de todos los pueblos originarios o ancestrales, Chile seguirá invisibilizando, negando, maltratando, ninguneando, humillando y pisoteando -colonialmente, genocidamente, occidentalmente, hipócritamente- la dignidad ancestral en nombre de su cruz, su ciencia, “la razón” y sus símbolos “patrios” como los son el himno y la bandera chilenos. 

Respecto del Decreto dictatorial 924, dígase sin dudarlo que no hay mayor hipocresía adulta que aquella que usa su institucionalidad y a [email protected] niñ@s como medios para alcanzar fines religiosos uniconfesionales hegemónicos (confesos e inconfesos) en un Estado laico, y no hay violencia adultocéntrica más repulsiva que esa que opta por pasar de largo ante este atropello histórico grosero de la libertad de conciencia del que son víctimas las niñas, niños y adolescentes en este país “LAICO”, partiendo por [email protected] niñ@s de ascendencia indígena pues la institucionalidad religiosa hegemónica –conquistadora, colonialista y vencedora- levantó sus credos y dogmas y sus dispositivos ideológicos de control desde el aplastamiento y el asesinato genocida de la espiritualidad y las creencias de los pueblos ancestrales.

Noé Felipe Bastías

Profe de filosofía

Egr. de Mg. en Neurociencias AAE

Santiago de Chile