Suicidio de enfermera en Viña del Mar pone en evidencia maltrato laboral durante la pandemia

por Mauricio Castro-Piensa Prensa

Máxima preocupación manifestó el Colegio de Enfermeras de Chile tras el lamentable fallecimiento de Vanessa Araya, trabajadora del Hospital Clínico de Viña del Mar. La joven no soportó la carga laboral y las tensiones a las que se vio expuesta y se suicidó. Por esta razón, el organismo solicitó una investigación para determinar las razones que motivaron a la profesional a tomar tan drástica decisión. 

En un comunicado, el Consejo Regional Valparaíso-Aconcagua-San Antonio del Colegio de Enfermeras de Chile señaló que “actualmente en nuestro país, existe una gran cantidad de enfermeras y enfermeros que han sufrido o sufren estrés laboral. Las causas pueden ser multifactoriales: cansancio, agotamiento físico y mental, acoso y maltrato laboral. La salud mental de los trabajadores de la salud en Chile, está atravesando por un alto estrés emocional, síntomas de ansiedad y trastornos mal adaptativos, principalmente por la gran responsabilidad que ha significado cuidar a pacientes con COVID19 durante el último año”.

“El día viernes por la noche, fuimos golpeados por una triste e impactante noticia, el fallecimiento de nuestra joven colega Vanesa Araya, muerte que ha enlutado a la enfermería regional y nacional, por lo que enviamos nuestras sentidas condolencias a su familia, amigas, amigos, compañeros y compañeras de trabajo”, agregò el texto enviado por la institución que exigió una profunda investigación.

De acuerdo a lo informado por el Colegio de Enfermeras de Chile, en estos momentos “se encuentran recopilando todos los antecedentes. Tomamos contacto con la familia, quienes están muy afectados por esta situación y además nos encontramos revisando el caso para evaluar otras medidas legales. Estamos coordinando reuniones pertinentes con actores relevantes en decisiones gubernamentales”.

“A los empleadores y autoridades del Gobierno, les exigimos invertir en mejores condiciones laborales y lugares seguros, que fortalezcan la salud mental de sus trabajadores, y no olvidar que los trabajadores de la salud, también requieren y necesitan que se escuchen sus demandas. Estamos preparados para gestionar el cuidado de las personas, familias y comunidades, sin embargo, esto se debe aplicar también a nuestros colegas y compañeros”, indicó el texto emitido por el ente colegiado. 

Por último, hicieron un llamado para “solicitar ayuda cuando se requiera, a reconocer cuando sintamos que no estemos bien, a denunciar abusos y maltratos, a no ser cómplices y a no perpetuar ni normalizar la violencia laboral. Los cambios dependen de todos y son sin miedo, debemos partir por nosotros mismos, y entregar nuestra mejor versión. Unámonos y que nunca más exista casos en Chile de abuso, maltrato y vulneración de derechos”.