Alejandro Herrera Villagra, hijo de asesinado político 1973, responde a coronel (r) Jorge Muñoz Pontony, reo en Punta Peuco y que ha solicitado -al presidente Piñera- exilio y eutanasia.

por Alejandro Herrera Villagra

A propósito del artículo publicado ayer sobre el Coronel Muñoz Pontony, me permito ofrecerles un texto de carácter público en el cual comento en un caso que me atañe dado que soy hijo de una de sus víctimas, el obrero Luis Herrera González

28 de febrero de 2021. Cuzco, Perú.

CARTA ABIERTA AL CORONEL JORGE MUÑOZ PONTONY,

ASESINO DE DOS OBREROS CHILENOS.

Llegando a casa con mis hijos esta tarde me he enterado de una noticia impensada pero no sorprendente: el asesino de nuestros padres, el Coronel Jorge Muñoz Pontony, ha solicitado a la Corte Suprema y al Presidente de la República reemplazar la pena de 15 años de presidio por homicidio doble, por “extrañamiento a un país extranjero” para someterse a la eutanasia, procedimiento médico por el cual un ser humano puede someterse a una muerte asistida por razones humanitarias.


Diferentes medios han publicado la noticia que la Corte en fallo dividido ordena “preservar la vida” del condenado por doble homicidio, entre ellos: Piensa Prensa, Cooperativa, El Mostrador, Radio Maray, El Dínamo, FM Insular, Soy Chile, y El Mercurio en su edición de ayer sábado 27 de febrero.
Yo desearía que estos medios publicasen esta Carta Abierta que nos permite a los hijos de los dos obreros exponer nuestro punto de vista. Es un derecho que ejercemos para reflexionar junto a los nuestros, junto con nuestro país.


He estado pensando, mientras veo a mis dos hijos pequeños jugar con sus carritos en la sala del apartamento, lo apacible que hubiera sido un domingo como hoy si el abuelo de estos niños estuviera jugando con ellos. Pero no lo está. Tampoco estuvo nuestro padre cuando yo y mi hermano jugábamos en la casa de nuestra madre, hace 40 años atrás. Estas dos escenas cualquier ser humano decente las puede relacionar con muchos niños y niñas que pierden a sus padres en situaciones extraordinarias. Son comprensibles, son reales, son imágenes eternas que los familiares arrastran hasta el fin de sus vidas.


Luis Herrera González y Mario Parra Guzmán fueron obreros mecánicos. Ambos tenían vidas interesantes. Estudiaban de noche, estaban casados, tenían hijos e hijas, disfrutaban de malones, la música folclórica chilena y bailar el tango. También tenían ideas políticas, muy sencillas de entender: deseaban un Chile mejor para todas y todos. Fueron personas pacíficas y trabajadoras. Ciudadanos con el mismo derecho a vivir que cualquier ciudadano de nuestra época.


A pesar de repetir una y otra vez estas palabras, se hace necesario por enésima vez insistir cuantas veces sea necesario sobre algo elemental: “que la verdad nos hará libres”. Nuestra humanidad con su belleza y fealdad en tiempos sincrónicos debe sacarse sus máscaras y descorrer los velos que le cubren el rostro. La vida tiene un fin conocido y los seres humanos deberíamos resplandecer tanto en la luz del día como en la oscuridad de la noche. Hay, sin embargo, manchas que son imposibles de borrar.


En la web de la Academia de Guerra el slogan institucional reza: «Ser más que parecer». Si nos tomamos en serio esta alusión, el Coronel Muñoz Pontony no «es» ni «parece» un militar que sirvió lealmente a la patria, según la jerga con que se suele vanagloriar a sí misma una vocación castrense. Evoco a esta institución porque allí los tuvieron detenidos a Luis y Mario antes de la orden ilegítima e injusta de matarlos. Me gustaría saber qué opinan de esto los que hoy allí se forman en la profesión militar. En mi opinión «ser» y «parecer» equivaldría a honrar la verdad. Una verdad que por sus implicancias trascendentales me parece cósmica.

La verdad está establecida de acuerdo a las investigaciones de tribunales de la república 9 y también gracias al reconocimiento desde el Estado de Chile. 10 Y esta verdad establecida, de acuerdo a marcos civilizados de enjuiciamiento y defensa, es que este militar es el responsable de asesinar a dos personas inocentes de manera sumaria, con el agravante de encubrir la verdad por 40 años, guardando un vergonzoso secreto basado en la amenaza de los jóvenes conscriptos (Silva Jiménez y Rivera Piña, ambos de 18 años) que fueron obligados la noche del 27 de septiembre de 1973 a disparar contra Luis Ricardo y Mario, siendo sus cuerpos dejados abandonados entre las calles Esperanza con Romero, en el Barrio Brasil.


Como hijos de personas inocentes asesinadas hemos vivido 40 años de impunidad; esta es nuestra experiencia y con toda sinceridad es una carga experiencial que no le deseamos a ninguna persona.


La noticia que comento me exige dirigirme directamente al Coronel. Lo hago sin ánimo de venganza; más bien esperando que antes de la muerte del Coronel se atreva a decir la verdad. Tal vez no lo haga, pero aún me quedan esperanzas en las personas. Como siempre, el Destino dirá si estas esperanzas tienen algún fundamento.


En el diario El Mercurio se publicó una nota en la cual el Coronel, incapaz de asumir responsabilidades jurídicas, expresa que:

“Día a día estoy muriendo a pausa, y lo que propongo no creará
ansiedad política alguna” (…).

Declaración que podría ser razonable si quien la suscribe tuviera la hombría suficiente para decir la verdad. Una verdad que lo sindica como responsable de haber dado una orden de muerte ajena a toda consideración humana. Es una lástima que un hombre moribundo y doliente esté en este trance. Esta petición dirigida al Presidente de la República plantea varios cuestionamientos morales, éticos y legales: ¿Es atendible esta petición si el reo no confiesa su delito a escasos meses o años de morir por la enfermedad que padece? Cuando la justicia se ejerce y los hombres reconocen sus faltas ¿no es también el tejido social el que se alivia por la sanción ejemplar contra el crimen cometido? ¿La verdad no le hace un bien
supremo a cualquier país que soportó infelizmente dictaduras, guerras, conflictos? ¿Debe “preservarse” la vida de quien no preservó otras vidas cuando pudo, sino que se ha ocultado de la verdad de lo ocurrido para “preservar” su egoísta existencia manchada con sangre inocente? La “ansiedad política” que alude, una figura retórica que parece discreta y humilde, afecta moralmente a las dos familias que dañó irreversiblemente. Entonces, su declaración deja de tener efectividad ante quienes nos cuesta entender su conducta terca o cobardemente falaz.

El reo, sin admitir su culpa, recurre ante la Corte Suprema y al Presidente de la República. Quizás no comprende que al hacerlo enloda a la institucionalidad chilena. Y aunque existan argumentos que validen su petición dado su lamentable estado de salud queda en suspenso la cuestión de la verdad como requisito esencial de la justicia. Una verdad que Chile por siempre les debe a detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, a los deudos de las víctimas, a nosotros que estamos vivos. Una verdad que pone en juego un futuro mejor para todas y todos o un futuro lleno de mentiras intolerables ante cualquier conciencia humana.

Es preciso entonces que nosotros también nos dirijamos al Presidente de la
República de Chile.

Sr. Presidente de la República: tiene usted en sus manos una gran decisión que tomar. Hágalo de acuerdo a los dictados de su conciencia y en aras del bien de nuestro país. Modestamente le pido solamente una cosa: solicítele al Coronel Muñoz Pontony que asuma una verdad que todos sabemos en Chile: que dio una orden ajena a todo procedimiento legal y que por ello es responsable de la muerte de dos chilenos inocentes. Dígale que su muerte por eutanasia, si asume su crimen, quizás le dé verdadera paz en el más allá. Así quizás Dios le dé a comer su pan de justicia. Y en la tierra permitirá que otros individuos vivan sus vidas lejos del odio y el terror que sembraron los injustos. Me permito sugerirle esto.


Es preciso dirigirnos al condenado por doble homicidio.

Coronel Muñoz Pontony: a pesar de que no ha cumplido tres años de cárcel (de 15 años de pena carcelaria), que sin duda merece, si estuviera en mis manos yo le daría su “extrañamiento” y trataría de entender sus razones para realizarse la eutanasia. Lo digo porque percibo que todo esto acabará pronto. Pero si su muerte ocurre en los siguientes meses, le exhorto que antes de viajar al más allá piense en las siguientes expresiones de sabiduría y espiritualidad:

«La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde los cielos» (Salmos
85:11).


«Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro» (Salmos 89:14).

«Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal» (Proverbios 16:6).


«Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre
queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira» (Juan 8:44).

Coronel Muñoz Pontony considere esto: Sólo la verdad liberará su cuerpo y espíritu del dolor. Aún tiene usted tiempo para hacerle bien a su familia, y a quienes usted dañó irremediablemente. Diga la verdad, confiese, pida perdón, arrepiéntase. Considere que en el más allá habrá un Juez y Testigos de sus actos en la Tierra, entre ellos Luis Herrera González y Mario Parra Guzmán. Considérelo antes de partir a su extrañamiento y a su muerte.

Escribo estas líneas pensando en la complejidad del espíritu humano, como
pensador social que soy. Las escribo sin ánimo de humillar, ni de dar ejemplo de nada, sólo escribo con la humildad de aquel que considera que la pluma siempre será siempre superior a la espada. Yo espero que su muerte sea pacífica y pueda reconciliarse con el Misterio y la Divinidad.

Firma esta carta sin temor y sin odio,

Dr. Sergio Alejandro Herrera Villagra,
Antropólogo social y etnohistoriador.
Hijo de Luis Ricardo Herrera González.


1 https://piensaprensa.org/2021/02/corte-de-apelaciones-ordena-preservar-la-vida-de-condenado-por-
violaciones-a-los-ddhh-preso-en-punta-peuco-quien-ademas-solicita-exilio-y-eutanasia/
2 https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/judicial/gendarmeria/corte-ordeno-preservar-la-vida-de-reo-
de-punta-peuco-que-pide-exilio-y/2021-02-28/104739.html
3 https://www.elmostrador.cl/dia/2021/02/28/corte-de-apelaciones-de-santiago-ordena-preservar-la-
vida-de-reo-de-punta-peuco-que-solicita-exilio-y-eutanasia/
4 https://www.maray.cl/2021/02/28/corte-ordeno-preservar-la-vida-de-reo-de-punta-peuco-que-pide-
exilio-y-eutanasia/
5 https://www.eldinamo.cl/pais/2021/02/28/corte-de-apelaciones-ordena-preservar-la-vida-de-reo-de-
punta-peuco/
6 https://insularfm.cl/corte-de-apelaciones-ordena-preservar-la-vida-de-reo-de-punta-peuco/
7 https://www.soychile.cl/Santiago/Sociedad/2021/02/28/695731/Corte-ordeno-preservar-la-vida-de-
reo-de-Punta-Peuco-que-eutanasia.aspx8 https://www.acague.cl/
9 https://www.pjud.cl/noticias-del-poder-judicial/-/asset_publisher/kV6Vdm3zNEWt/content/ministro-
mario-carroza-dicta-sentencia-por-homicidio-calificado-de-luis-herrera-gonzalez-y-mario-parra-
guzman?redirect=http://www.pjud.cl/noticias-del-poder judicial
10 http://www.derechoshumanos.net/lesahumanidad/informes/informe-rettig.htm