Myanmar: El ejército junto a la policía están realizando una feróz MATANZA contra manifestantes que protestan contra el golpe de Estado militar.

Al menos 18 muertos en el día más violento de las manifestaciones contra el golpe de estado en la antigua Birmania

Neymar atraviesa por una grave crisis política desde que comenzó con un golpe de estado (militar) la mañana del 1 de febrero cuando los miembros elegidos democráticamente del partido gobernante de Birmania, la Liga Nacional para la Democracia, en el gobierno civil fueron depuestos por el Tatmadaw, el ejército de Birmania, que otorgó el poder a una estratocracia.

MILITARES, POLICIAS Y CIVILES LEALES AL GOBIERNO MILITAR han ejecutado a cerca de 30 personas durante las últimas horas.

Durante la tarde de hoy se han producido incidentes con heridos en las ciudades de Lashio y Taunggyi, según el digital Frontier Myanmar. Imágenes y retransmisiones en directo distribuidas por las redes sociales muestran cómo las fuerzas de seguridad han utilizado gas lacrimógeno contra los manifestantes en Yangón, y un cañón de agua en Mandalay.

En el momento en que la policía aprieta el gatillo de una bala de goma contra los manifestantes. Frente al 1er Regimiento de Infantería, la guardia real en la noche del 28 de febrero

Desde las calles de Yangon hasta los bastiones montañosos de los pueblos étnicos, los diversos pueblos de Myanmar están forjando una unidad poco común en sus protestas masivas a nivel nacional contra el golpe militar del 1 de febrero.

El líder de la junta, el general Min Aung Hlaing, no esperaba que su golpe quirúrgico, que derrocó al gobierno de la Liga Nacional para la Democracia (NLD) de Aung San Suu Kyi y cerró el parlamento, desataría uno de los movimientos de desobediencia civil más grandes de todos los tiempos y la huelga general más grande. en la historia del país

El Movimiento de Desobediencia Civil (MDL) ha inspirado a funcionarios públicos, médicos, enfermeras, ferroviarios, mineros del cobre e ingenieros a negarse a trabajar para el “régimen ilegal”. El movimiento ha hecho que casi todos los servicios civiles y otras administraciones gubernamentales se detengan por completo, no solo en las grandes ciudades de Yangon y Mandalay, sino también en los estados étnicos.

Al menos tres periodistas han sido detenidos, según AFP: un fotógrafo de la agencia estadounidense Associated Press, y dos de los medios locales Myanmar Now y Myanmar Pressphoto.

Informe médico señalan que los heridos de las protesta de hoy, un total de 16 personas heridas, enviados al Hospital Ratchawithi 5, Hospital Ramathibodi 2 casos, Hospital de la Policía 6 casos, 2 hospital de veteranos y Hospital Rama IX 1 caso.

La ONU pide sanciones para castigar a los autores del golpe de Estado en Myanmar

“El mundo entero mira” la represión en Myanmar, advirtió este viernes la ONU, pidiendo sanciones que castiguen directamente a los responsables del golpe militar y no hundan a la población en la miseria.

Militares intentan controlar internet mientras siguen las protestas

Una ONG pro derechos digitales señaló que la junta militar envió una propuesta de ley que permitirá aumentar la censura y la vigilancia en internet. Reportan seis políticos detenidos vinculados al Gobierno.

La junta militar de Birmania ultima una ley de ciberseguridad que le permitirá interrumpir temporalmente internet, prohibir contenidos y reclamar datos de los usuarios, todo ello cuando continúan las detenciones a políticos tras el golpe de Estado.

El intento de controlar internet llega mientras este jueves (11.02.2021), por sexto día consecutivo, hubo protestas, aunque más dispersas y menos multitudinarias, a lo largo del país contra el levantamiento militar que acabó con el Gobierno electo de Aung San Suu Kyi.

La Junta exige que los proveedores guarden un registro de los usuarios (IP, teléfono, dirección, uso de datos y otra información necesaria) durante tres años y entregarlo cuando se les pida.

Aquellos que no faciliten los datos de acuerdo con la ley se enfrentarían a penas de hasta tres años de cárcel y multas de 10 millones de kyat (7.100 dólares o 5.800 euros).

via @bact

según datos de la ONU. Las fuerzas de seguridad abrieron fuego de manera indiscriminada en al menos las ciudades de Rangún, antigua capital y urbe más poblada, Dawei y Mandalay para reprimir las manifestaciones masivas que exigen a los militares que devuelvan el poder al pueblo y liberar a los políticos detenidos tras la asonada.

En Mandalay, la segunda ciudad más poblada y donde los militares afrontan una gran oposición, uno de los manifestantes murió al recibir un disparo en la cabeza efectuado por los uniformados, declaró a un testigo que ayudó a recuperar el cadáver, mientras el portal Myanmar Now informa de 6 heridos de bala.

En la antigua capital, un joven pereció por herida de bala al ser alcanzado por un disparo procedente de las autoridades, apunta el canal Democratic Voice of Burma, mientras el diario Mizzima informa de al menos cuatro heridos por disparos contra una casa.

En Dawei, en el sur del país, la Policía disparó varias rondas de munición real contra la muchedumbre y, hasta el momento, arroja un balance de una docena de heridos y un fallecido, reporta el medio local Dawei Watch.

“Birmania es un campo de batalla”, indicó el cardenal Charles Maung Bo, arzobispo de Rangún, al describir en Twitter la situación actual del país.

La Policía ha usado también balas de goma, gas lacrimógeno y granadas aturdidoras contra los manifestantes, quienes levantaron en Rangún barricadas improvisadas para frenar las acometidas.

A pesar de las cargas y violencia policial, los manifestantes regresaban una y otra vez a las calles al rebajarse la tensión y en desafió a las fuerzas de seguridad, apoyados en las calles de la antigua capital por unidades militares.

En otras ciudades del país, como BagoMyitkyina o Lashio, la Policía actuó con violencia para reprimir los movimientos de oposición contra la junta militar, encabezada por el general golpista Ming Aung Hlaing, acusado de genocidio en el Tribunal de La Haya por la campaña militar contra la etnia rohinyá en 2017 en el oeste del país.

En Mandalay un grupo de manifestantes detuvo a cinco policías que viajaban en un coche, blanco y sin la identificación policial, cuyo maletero transportaba al menos media docena de armas y numerosa munición, recoge el diario The Irrawaddy.

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