EDITORIAL | Duerme tranquila niña inocente, sin preocuparte del bandolero…

por Piensa Prensa

La semana recién pasada comenzó con la triste noticia del asesinato del joven malabarista en la comuna de Panguipulli. Francisco fue asesinado con 4 impactos de balas percutados por un agente de estado (carabinero), quien al verse sobrepasado por la falta de entrenamiento y poca preparación en el manejo situaciones críticas, y para resguardar para el orden público, empuñó su arma de servicio y descargó toda la munición de la ronda de 6 tiros de su revolver institucional .

La pregunta que todos nos hacemos ¿se pudo evitar la muerte? claro que sí. Carabineros no está facultado para realizar un control de identidad “preventivo” a punta de pistola. Y menos descargar los seis tiros que posee su revolver marca Taurus, calibre 38 SPL. Capacidad 6 cartuchos Acción SA/DA Largo del canon 101 mm .

Francisco no estaba en intención de agredir al personal de carabineros, ni antes del primer disparo, ni en la segunda descarga.”

Las imágenes difundidas en redes sociales, más bien muestran nerviosismo de ambos pero quien tiene el deber de protegernos, fue el primero (carabineros) quien atacó de un disparo vil y cobarde, en la pierna de Francisco, en ese sentido “El Pancho” hizo una maniobra, y el policía le quitó la vida. ¿trató de arrancar o defenderse? ¿existe legitima defensa de parte de un ciudadano que se siente amenazado por un agente del estado?

Francisco se ganaba la vida haciendo arte en las calles, y en ocasiones dirigiendo el transito. Todo el pueblo lo conocía como un muchacho tranquilo y de buena voluntad.

El velatorio, no estuvo alejado de la represión de los agentes de estado, mientras el cuerpo era velado en el lugar donde fue nacido y criado (Bajos de Mena, en la comuna de Puente Alto), la policía intentó ingresar con 2 zorrillos y dos lanzaaguas. Vecinos se organizaron y frenaron el avance de los antimotines durante largas horas. Y fue así que cerca de las 21:00 y cuando gran parte el de los asistentes comenzaron a retirarse del lugar -por que acercaba el toque de queda- fue en ese momento que un carro lanzagases realizó una impudente incursión, y comenzó a arrojar polvo lacrimógeno, a toda velocidad, por la calle donde estaba siendo velado, en presencia de niños, adultos, adolescentes, embarazadas y familiares de Francisco.

Al día siguiente, Pancho, pudo ser sepultado en calma y con el respeto de los asistentes presente en el cementerio parque El Prado, en la comuna de la Florida.

Los días siguientes, nuevamente las rrss se activan, esta ves con el caso de Camilo Miyaki Salinas, un joven, encontrado muerto al interior de un calabozo de la del 51 comisaría de Pedro Aguirre Cerda. Su polola -quien lo acompañaba- acusa que carabineros tienen responsabilidad en el deceso. Sin embargo carabineros y fiscalía dieron cuenta, “que se trataría de un suicidio”. Camilo fue detenido solo por una falta, el no portar salvo conducto. Mientras ésta noticia se encontraba en pleno desarrollo, la prensa local informaba de otra muerte, esta vez se trataba del hallazgo del cuerpo de Jaime Veizaga Sánchez, quien fuera dejado moribundo en las afueras del Servicio Médico Legal (SML). Y como los casos anteriores, nuevamente en custodia de personal de carabineros. Como al igual al caso del sargento de carabinero formalizado por el asesinato de Francisco Martínez, dos de los involucrados son funcionarios de carabineros (cabos) y ambos quedaron con arresto domiciliario y firma quincenal.

Impunidad:

15 meses llevan detenidos cerca de 200 jóvenes desde la revuelta iniciada el 18 de octubre de 2019, muchos, sin juicio justo, y menos tan cortos como lo de éstos policías, que en menos de 1 semana -después de asesinar a personas- ya están en su hogar.

¿Seremos capaces de aguantar la rabia y tantas injusticias? ¿Qué espera el poder judicial? ¿Qué espera el estado?

¿Cuántos muertos -más- faltan para conseguir un trato digno de parte de los agentes, esos que deben resguardar la seguridad de todos los chilenos?

Y, para colmo, dos vecinos de la población la bandera, fueron baleado por funcionarios de la PDI en un operativo -descontrolado- tras el robo de una bicicleta. Los vecinos presenciaban lo que era un “supuesto” asalto al interior de la población, y que terminó con un vehículo particular chocado y 2 personas ,vecinos, que observaban el procedimiento, heridas por disparos de escopetas, al estilo de BANDOLEROS y las celebres leyendas del Far West.

Desde la institución (PDI) se difundió un comunicado, en el cual justificó el hecho, ya que sus funcionarios “habrían sido atacados con piedras y botellas” y por eso, la policía disparó contra la multitud, realizando descargas desde los vehículos en movimientos. Según videos y testigos los efectivos de la PDI sacaron sus armas (escopetas) por las ventanas y comenzaron a disparar.

Tantas interrogantes para un sistema corrupto y desigual, donde todos las victimas son de estratos sociales bajos, pobres, y soñadores.

Durante esa misma semana, la diputada Catalina Pérez no dudó en enviarle un mensaje al gobierno con un polémico discurso que no pasó desapercibido: “¿Como quieren que no lo quememos todo?” La parlamentaria precisó que “yo no soy partidaria de la violencia, pero la violencia en Chile está, existe, la genera el Estado, la genera el Gobierno y la gente responde a esa violencia”, Pérez aseguró que se incluye entre las personas que protestan “porque me siento parte de las y los violentados porque me violenta que la gente se muera y nadie haga ni diga nada, que el problema de la derecha sea el uso de una frase, a estas alturas un símbolo de la protesta callejera, más que Carabineros de Chile esté asesinando a nuestros compatriotas”.

Esas fueron las palabras de la diputada Catalina Pérez las que lograron incomodar al gobierno, a la derecha ya al mismo ministro Galli.

“Quemarlo todo”: Las llamas que encendieron el carro de FFEE representan la rabia de muchos ante tanta injusticia de tribunales, del estado y el nulo control del estado en contra de carabinero y la PDI que aplican la ley del gatillo fácil.

La rebelión y pataleta de carabineros

La última pataleta la dio el general director de carabineros, Ricardo Yáñez, quien enrostró su molestia al gobierno por las palabras de la ministra de desarrollo Social Karla Rubilar, quien en una intervención pública llamó a refundar la institución. “Yo soy una convencida, y el presidente lo sabe, lo he conversado con él, de que sería vital tratar de tener una reformulación, una suerte de refundación de Carabineros, sobre todo en materia de orden público, tener una nueva policía en materia de orden público, mucho más especializada, con profunda capacitación en derechos humanos, con muchas herramientas en tecnología y de nuevos recursos para enfrentar esos desafíos que son tan complejos”, señaló.

Sin embargo el gobierno le bajó el perfil a la idea y nuevamente Piñera blindó a carabineros.

Las policías (carabineros-PDI) cuenta con el total y absoluto respaldo del estado y principalmente del presidente Sebastián Piñera, todos sabemos que son el brazo armado de los gobiernos de turno, para cuidar los intereses de los poderosos.

Desde la dictadura hasta la concertación, han estado amenazando y eliminando a los opositores que levantan la voz en contra de un sistema mercantil, que solo favorece a los grandes empresarios. Es solo chequear los asesinatos contra comuneros mapuche, a los ambientalistas que se “suicidan” de forma inesperada, sobre todo la gran militarización del wallmapu y la desprotección de las poblaciones.

La marcha de todos los viernes

Uno a uno fueron llegando al sector de Plaza de la Dignidad, eran los manifestantes, que como cada viernes, desde el estallido social, y a pesar de las reglas impuestas por la pandemia, ingresan al un sector fuertemente acordonado por decenas de carros policiales, sin embargo, eso no frena el avance de los cientos de manifestantes que, pancartas, mascarillas y olla en mano, se acercan cada vez más seguros a exigir su derecho a la protesta.

Mientras cae la tarde, cientos de personas se suman a las manifestaciones, y comienzan a repletar el sector de Alameda, Pio Nono, Vicuña Mackenna y Parque Forestal. Comienzan las incursiones de lanzaaguas, acompañados de los franqueables e infaltables zorrillos (lanzagases) y comienzan a impregnar de químicos a los asistentes con sus poderosos cañones apuntando a sus víctimas y arrojando chorros directos y eyectando a las personas que bloquean el paso de los blindados, causando heridas y quemaduras por el contenido de los químicos que salen disparados por estanques. Eso no es freno para los manifestantes pues la rabia se siente, y los jóvenes, cada vez más organizados, hacen retroceder los carros blindados y personal antimotines.

A pesar de los gases, el agua, y las restricciones los manifestantes logran llegar nuevamente al hito de la revuelta, Plaza de la dignidad, y enarbolar la bandera mapuche y la chilena baleada. La consigna es clara; libertad a todos los presos de la rebelión, renuncia del presidente Sebastián Piñera y juicio para todos los criminales que atacaron y dispararon sus armas contra el pueblo.

Chile cuenta con la policía peor evaluada. Carabineros de Chile y Policía de Investigaciones obtuvieron la peor evaluación de parte de la ciudadanía en los últimos 10 años. Policías mal diseñadas, mal preparadas, con intenciones crueles y dañinas en contra de niños-niñas, adolescentes, ancianos, y mujeres embarazadas. Cientos de videos han puesto en evidencia la mente criminal de una gran cantidad de oficiales y subalternos en contra de la población desarmada, que salen a las calles en protesta por lo que califican como un sistema injusto y desigual.

Son miles los heridos, y decenas los muertos en manos de las instituciones encargadas de protegernos.

Duerme tranquila niña inocente
Sin preocuparte del bandolero
Que por tu sueño dulce y sonriente
Vela tu amante…

Sin duda el himno de carabineros refleja la distancia y correlación entre los derechos civiles y el poder político-empresarial y de las armas.