Columna|Carabineros… ¿son del débil el protector?

Columna de Mauricio Castro / Piensa Prensa

¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué? Preguntas que muchos nos hicimos al ver las imágenes del crimen del joven malabarista en Panguipulli a manos de un carabinero que, claramente, se vio sobrepasado dejando en evidencia la mala preparación de los policías en situaciones extremas. ¿Cómo es posible que un control de identidad rutinario termine en una balacera en medio de una calle repleta de gente y con un ciudadano muerto por un disparo al corazón? Solo se me viene a la mente un concepto: mediocridad en los procedimientos policiales.

No hay que escarbar mucho para encontrar otro ejemplo. ¿Recuerdan otro procedimiento en Santiago donde tras sorprender a unos delincuentes en motocicleta los carabineros terminaron disparando a diestra y siniestra, incluso hiriéndose entre ellos mismos y poniendo en claro riesgo a la gente que transitaba por el lugar? Una imagen digna de “Los 3 Chiflados” que, por suerte, no terminó siendo más que otro chascarro policial.

Pero el punto es: ¿podemos sentirnos seguros en las calles sabiendo que Carabineros de Chile tiene nula preparación para defendernos del peligro? Lo digo porque esto es lo que se espera de las policías, que te cuiden, te protejan y que te hagan sentir seguro en tus calles. Pero no. Acá todo es diferente. Los chilenos deben temer de los delincuentes, de los narcotraficantes y además de quienes supuestamente son “del débil el protector”.

Carabineros… ¿Mala preparación o Gatillo Fácil?

Este video muestra una capacitación en reducción con elemento cortante.

Instrucción de carabineros en Artes Marciales . Capacitación en reducción con elemento cortante

El crimen del joven malabarista en Panguipulli a manos de un carabinero que, claramente, se vio sobrepasado dejando en evidencia la mala preparación de los policías en situaciones extremas.

Pero, ¿por qué tan poca preparación? Los estudiantes de la Escuela de Carabineros reciben, se supone, instrucción del primer nivel y se les entregan diversas herramientas para que puedan hacer frente profesionalmente a las situaciones más extremas que se puedan presentar en las calles del país. Cursos de desarme, de artes marciales y defensa personal que están incluidas en el primer año de preparación.

Punto aparte la ineficacia de los controles de identidad que realiza Carabineros. Según el estudio titulado “Controles de identidad: Evaluación empírica y evaluativa de su uso en Chile” realizado por Mauricio Duce (Universidad Diego Portales) y Ricardo Lillo (Universidad Diego Portales) se demuestra la escasa eficacia de esta herramienta tan manoseada en el último tiempo y que, en el caso de Panguipulli, terminó con un fallecido por un disparo al corazón.

El análisis de los profesionales entrega números bastante interesantes. Por ejemplo, el 81% de los controles se realizan a hombres. De estos, el 36% corresponde al grupo entre 19 y 29 años, un 26% entre 30 y 39 años, mientras que el 5% se realiza a menores de edad. Un dato preocupante considerando la vulneración de derechos a los niños, niñas y adolescentes de las que hemos sido testigos desde octubre del 2019.

El estudio señala además que el rendimiento de los controles es muy bajo ya que uno de cada 26 de los que se realizan por identidad detecta alguna orden de detención pendiente. En el caso de los preventivos es aún peor ya que es uno de cada 28 y lo peor es que las reformas introducidas en este ámbito dejaron con mayor relevancia los controles menos eficientes mientras que los que sí servían quedaron prácticamente desaparecidos.

Y pensar que lo que se pide es tan simple. Hacer bien el trabajo. Nada más. Para que casos como el de Francisco Martínez no vuelvan a ocurrir. Algunos dirán que lo atacó con un machete, que el carabinero vio en peligro su vida. Pero lo que esperamos es que el operativo policial sea tan eficiente como para lograr reducir al sospechoso y evitar una muerte absolutamente innecesaria producto, nada más, que por mala preparación.

por Mauricio Castro / Piensa Prensa