A 76 años de la liberación del campo de exterminio nazi de Auschwitz

KRAKOW, POLAND - JANUARY 26: (L-R) 79-year-old Miriam Ziegler, 81-year-old Paula Lebovics, 85-year-old Gabor Hirsch and 80-year-old Eva Kor pose with the original image of them as children taken at Auschwitz at the time of its liberation on January 26, 2015 in Krakow, Poland. This week marks the 70th anniversary of the liberation of Auschwitz and to mark the event USC Shoah Foundation have brought together, for the first time, four of the survivors from the iconic image by Alexander Vorontsov of Auschwitz children. Auschwitz was among the most notorious of the extermination camps run by the Nazis to enslave and kill millions of Jews, political opponents, prisoners of war, homosexuals and Roma. (Photo by Ian Gavan/Getty Images)

Auschwitz, Polonia, representa uno de los capítulos más crueles y difíciles de la historia de la humanidad.

Hoy se cumplen 76 años de la liberación de Auschwitz, el mayor campo de exterminio de la historia de la humanidad. El 27 de Enero de 1945 el ejercito rojo liberó el campo de concentración de Auschwtitch-Birkenau creado por el regimen nazi durante la segunda guerra mundial.

Auschwitz Birkenau —uno de los campos que formaban parte del complejo alemán construido en esta región de Polonia— alrededor de un millón cien mil personas fueron asesinadas por la máquina de exterminio nazi basada en el odio a las comunidades ya mencionadas.

Considerado como un crimen en contra de la humanidad, el modelo de los campos de concentración de Alemania —bajo el régimen de Adolfo Hitler— se dedicó al exterminio de miles de personas judías, gitanas, homosexuales, prisioneros de guerra, personas discapacitadas, serbias, republicanos españoles o cualquier otra comunidad considerada inferior por la Alemania nazi.

(De izquierda a derecha) Miriam Ziegler de 79 años, Paula Lebovics de 81 años, Gabor Hirsch de 85 años y Eva Kor de 80 años posan con la imagen original de ellos cuando eran niños tomada en Auschwitz en el momento de su liberación el 26 de enero de 2015 en Cracovia, Polonia”. Foto: Getty Images.

“Un grupo de niños sobrevivientes detrás de una cerca de alambre en el campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau en el sur de Polonia, el día de la liberación del campo por el Ejército Rojo, el 27 de enero de 1945. Foto tomada por el fotógrafo del Ejército Rojo, Capitán Alexander Vorontsov, durante el Realización de una película sobre la liberación del campo. Los niños fueron vestidos con uniformes de adultos por los rusos. Los niños son (de izquierda a derecha): Tomy Schwarz (más tarde Shacham), Miriam Ziegler, Berta Weinhaber (más tarde Bracha Katz), Ruth Webber, Paula Lebovics, Marta Weiss (más tarde Wise), Erika Winter (más tarde Dohan), Eva Weiss ( más tarde Slonim), Robert Schlesinger (al frente, más tarde Shmuel Schelach), Gabor Hirsch, Gabriel Neumann y Eva Mozes Kor”.  Getty Images.

Las víctimas de los campos de exterminio eran ejecutadas sobre todo por gaseamiento, en instalaciones permanentes construidas para este propósito o en furgonetas. Algunos campos de concentración nazis, como Auschwitz y Majdanek, exterminaban a los prisioneros a finales de la Segunda Guerra Mundial mediante gas venenoso y trabajo extremo en condiciones de inanición.

“Sobrevivientes de Auschwitz abandonando el campo al final de la Segunda Guerra Mundial, Polonia, febrero de 1945”. Foto: Getty Images.

Una vista dentro de la cámara de gas de Auschwitz I en Oswiecim.

Cámara de gas de Auschwitz I, la única que no fue destruida por los nazis.

“El recién llegado descendía del tren por la mañana, por la tarde su cadáver ya había sido quemado y sus ropas empaquetadas, almacenadas y expedidas a Alemania“.

Llegada de un convoy de judíos a la terminal ferroviaria de Auschwitz-Birkenau. Al fondo a izquierda y derecha las chimeneas de los crematorios II y III, junto a las que se encontraban las cámaras de gas.

LA AFILADA VOZ DE CHARLOTTE DELBO

Charlotte Delbo, (sobreviviente)  ‘Ninguno de nosotros volverá’

“La chimenea humea. El cielo está bajo. El humo vaga sobre el campo y pesa y nos envuelve y es el olor de la carne que arde”. La literatura directa y sobria de Charlotte Delbo (Vigneux-sur Seine, 1913 – París, 1985) golpea afilada y a la vez poética. “Las que están tumbadas ahí, en la nieve, son nuestras compañeras de ayer.

Ayer estaban de pie durante el recuento (…) Iban a trabajar, se arrastraban en dirección a las ciénagas. Ayer tenían hambre. Tenían piojos, se rascaban. Ayer engullían la sopa pésima. Tenían diarrea y les pegaban. Ayer sufrían. Ayer deseaban morir. Ahora están ahí, cadáveres desnudos sobre la nieve”.

Ella, detenida en 1942 junto a su marido, fusilado al poco -ambos miembros de la resistencia francesa-, fue deportada a Auschwitz-Birkenau junto a otras 230 presas. Sobrevivieron 49. Sus palabras, escritas febrilmente mientras se recuperaba en un sanatorio suizo tras la liberación del campo, no quiso publicarlas hasta dejarlas reposar durante dos décadas, porque no quería que fueran solo un testimonio del horror (ese trabajo se lo dejaba a los periodistas, decía) ni se viera como una obra “mediocre”, sino que se considerara su valor literario. El resultado fue el estremecedor ‘Ninguno de nosotros volverá’

Charlotte Delbo (Vigneux-sur Seine, 1913 – París, 1985)

En 1942, Charlotte Delbo fue detenida en París y encarcelada por pertenecer a la Resistencia francesa y, en 1943, deportada al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau junto con doscientas treinta presas francesas, de las que solo sobrevivirían cuarenta y nueve.