ASESINATO del General Carlos Prats: 46 años de horror y traición.

Carlos Prats González, militar chileno. Comandante en Jefe del Ejército de Chile, cargo que asumió luego del atentado que costara la vida a su antecesor y amigo el General René Schneider. Fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército de Chile por el Presidente Eduardo Freí Montalva y ratificado en el cargo por Salvador Allende, de cuyo gobierno fue Ministro del Interior, Defensa y Vicepresidente de la República. Fue asesinado junto a su esposa Sofía Cuthbert, por la DINA, (operación cóndor) .

Eran las 0.50 horas del 30 de septiembre de 1974, cuando las amenazas de la DINA finalmente se cumplieron y el vehículo en que se trasladaban el ex Comandante en Jefe del Ejército de Chile, Carlos Prats González y su esposa, Sofía Cuthbert Chiarleoni, explotó al llegar a su hogar en la ciudad de Buenos Aires, lugar donde residían exiliados.

La muerte instantánea de ambos y la brutalidad de lo ocurrido causó impacto y rechazo tanto en Argentina como en Chile, además que el hecho no había sido fortuito: dos días antes del estallido, el estadounidense y agente de la DINA, Michael Townley, se introdujo en el garaje de Prats y colocó un aparato explosivo a control remoto bajo la caja de velocidades del automóvil del general, vigilándolo durante esas 48 horas.

En su declaración, realizada el 9 de noviembre de 1999 a la jueza argentina María Servini de Cubría, Michael Townley dio los detalles de cómo se gestó el crimen y sus motivos. “Fue en conversaciones con el coronel Pedro Espinoza. Al comienzo él decía que el general Carlos Prats podría causar problemas, que podría convertirse en una amenaza y peguntaba si yo podría ayudar, hacer algo (…) yo llevé a cabo la operación a instancias del coronel Espinoza. Cuando se planificaba la operación yo traté exclusivamente con él y con el mayor Iturriaga. La planificación y realización fueron exclusivamente mi obra. El coronel Espinoza me proporcionó el dinero para los materiales necesarios para construir la bomba y para los gastos del viaje”.

Carlos Prats, que se desempeñaba como Gerente de Relaciones Públicas de la empresa Cincotta, ubicada en el barrio de Palermo, estaba al tanto de los actos de vigilancia de los cuales era víctima por parte de agentes de la DINA, llevándolo a tomar la decisión de intentar trasladarse a España. Sin embargo, al ser retenido el pasaporte de Sofía Cuthbert y haber caducado el suyo, solicitaron nuevos documentos para dirigirse a Brasil sólo un mes antes del asesinato, los cuales fueron negados a pesar de relatar en la embajada la nueva amenaza que habían experimentado.

Los años pasaron y si bien el caso se investigó de inmediato en Argentina, en Chile se debió esperar 29 años para que comenzara el proceso judicial. Una vez iniciado dicho proceso, fue el juez Alejandro Solís quien se hizo cargo de la investigación, estableciendo que meses antes del doble homicidio operó en Buenos Aires, “una célula de la DINA integrada por más de seis individuos (…) que disponía de explosivos de gran potencia y que estaba compuesta por varios oficiales del ejército de Chile”. Además, sentenció al jefe de dicho organismo, Manuel Contreras, a la pena de dos condenas a presidio perpetuo por los homicidios calificados de Carlos Prats y su esposa, y otros 20 años de presidio por ser jefe en el delito de asociación ilícita. En el caso del ex brigadier Pedro Espinoza, éste recibió 2 condenas a 20 años por el homicidio del matrimonio Prats- Cuthbert.

Por su parte, Michael Townley fue expulsado de Chile el 8 de abril de 1978, a petición del gobierno estadounidense por su participación en los asesinatos de Orlando Letelier y Ronnie Moffitt en dicho país. Fue sometido a juicio y condenado; pero a cambio de la información otorgada, fue liberado bajo el programa de protección especial de testigos del país norteamericano, donde vive actualmente vive bajo otro nombre.