Camila Rojas: “Esta porfía del ministro puede tener consecuencias muy graves”

A pesar de que claramente las condiciones para un retorno a los colegios no se cumplen, desde el ministerio insisten en el tema. ¿Intereses económicos sobre la salud de los niños, niñas y adolescentes? ¿En qué terminará todo esto?

por Mauricio Castro

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Una de las razones que esgrimió el ministro de Educación, Raúl Figueroa, para insistir con el tema del regreso a las actividades presenciales de los estudiantes fue que como consecuencia de la suspensión de clases existirían mayores brechas y mayores tasas de deserción. El tema de la brecha es inentendible toda vez que es de conocimiento público la inmensa desigualdad que existe en Chile y que tiene dividida a la educación por un tema socioeconómico que es anterior a la pandemia.

La negativa de muchos apoderados está enfocada exclusivamente en las medidas sanitarias que se deben adoptar para enfrentar un retorno seguro a clases. Algo que no está siendo efectivo pensando en que un alto porcentaje de colegios en nuestro país tiene en promedio más de 35 alumnos por sala. ¿Cómo se respetarán los protocolos? ¿Cómo se manejará el distanciamiento social? ¿Cómo se fiscalizará el uso correcto de la mascarilla?

Para la diputada Camila Rojas, integrante de la Comisión de Educación, “la gran mayoría entendemos la importancia de las clases presenciales. Entendemos la importancia del rol de los colegios. No nos da lo mismo que los niños y niñas no estén en clases, el problema es que estamos en una situación sanitaria muy compleja y que mientras no sea seguro volver, mientras no estén realmente las condiciones sanitarias y epidemiológicas, a muchos nos parece que no tiene sentido tensionar este regreso”.

“Las preocupaciones deberían estar en otro lado. Desconozco cuál es la motivación pero me parece dañino, desde la discusión democrática y del debate público, la posición que ha tomado el gobierno porque ya no solo tiene que ver con anuncios sino en definitiva con imponer a ciertas comunidades un regreso sin que tengan conocimiento. Esta porfía del ministro puede tener consecuencias muy graves”, explicó a Piensa Prensa, la parlamentaria quien entregó un dato concreto de esta presión.

“Nos ha llegado información, específicamente de trabajadoras de la Junji y otros de la región de La Araucanía, donde se les está imponiendo el regreso a clases para las próximas semanas. Ya no son solamente los anuncios ni los dichos sino que se está concretando y pese a que se ha reforzado mucho la idea de que es un retorno flexible y seguro lo que nos están expresando los trabajadores y también las familias es que esto se está imponiendo”, aseguró la integrante de la Comisión de Educación.

-¿Qué le parece la frase del ministro Figueroa donde asegura que la postura (de postergar el retorno) de algunos parlamentarios y del Colegio de Profesores es autoritaria?

Creo que es desafortunada porque es algo que él acusa, pero parece ser más bien una proyección, algo que él hace pero que ve en los demás. En definitiva es tomar definiciones, intentar clausurar el debate porque al final lo que se termina haciendo es eso y esta es una discusión bien profunda, una discusión relevante porque además es un tema sensible porque tiene que ver con que los niños y niñas vuelvan a las aulas en un contexto que ha sido complicado y por lo tanto no se puede hablar así.  

-¿Y sobre la postura del regreso que se ha discutido desde que se iniciaron las clases online en el mes de marzo? ¿Qué opinión tiene?

En una de las tantas discusiones que hemos tenido sobre este tema una profesora lo señalaba en esos términos y nos decía que desde el día 1 se está hablando de cuándo vamos a volver pero el tema principal debió ser cómo continuamos el sistema educativo, cómo hacemos que los niños y niñas tengan acceso a internet, que tengan acceso a los computadores. Cómo equiparamos esa brecha social en el uso de las tecnologías, cómo nos preocupamos de los profesores y profesoras que tuvieron que emprender una nueva forma de aprendizaje. Desde muy temprano – desde marzo casi – ha sido muy dañino y errado ese discurso.