Declaración de Sergio Micco en sumario contra generales de carabineros, apunta “a quien es responsable institucionalmente”

Las denuncias decían relación con que Carabineros utilizaba medios no letales, cuando de acuerdo al protocolo no correspondía, atendido el nivel de fuerza o de manifestación presente’

Testimonio del director del INDH ante Contraloría en causa por uso irregular de elementos disuasivos en Carabineros:

El director del Instituto Nacional de Derecho Humanos Sergio Micco, Realizó una radiografía a la policía uniformada; falta de recursos, de selección y sin ‘capacitación suficiente, sobre todo un enfoque práctico para enfrentar situaciones de crisis para el correcto uso de los medios no letales’.

Durante toda su existencia, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) había presentado 586 querellas criminales. Cifra que se multiplicó entre el 18 de octubre de 2019 y el 1 de marzo de este año con el ingreso de 1.860 acciones judiciales relacionadas con la crisis social.

Así lo detalla el director del instituto Sergio Micco en su declaración ante la Contraloría por el sumario N° 4.427, en el que se indaga el uso irregular de elementos disuasivos en Carabineros durante la crisis social y que derivó en cargos contra siete generales del alto mando el 9 de septiembre.

En su testimonio, el director del INDH abordó la circular N° 1.832 suscrita en 2019 por el propio general director de Carabineros, Mario Rozas, sobre el uso gradual de la fuerza y responsabilidad de mando.

La normativa es el eje del sumario, ya que funda los cargos contra los generales por no impedir el mal uso de elementos disuasivos en las manifestaciones de la crisis social. Y que según Carabineros no se incumple, porque se refiere a mandos operativos y no estratégicos.

Aplicación de circular

Ante el fiscal del sumario, Carlos Soto, Micco aborda la gradualidad en uso de la fuerza y su incorrecta aplicación. Todo normado en la referida circular N° 1.832: ‘Yo diría que en relación con los elementos contenidos en la circular y protocolo, se pasaba del nivel 4 al 5 y del 3 al 4, sin respetar la gradualidad ni el principio de necesidad. Nosotros observamos manifestaciones completamente pacíficas en las que lanzaban bombas lacrimógenas’.

Y agrega que, ‘en relación con el principio de responsabilidad, es esencial al enfrentar las graves violaciones a los DD.HH.’.

‘Debemos entender que por las dificultades de las pruebas de los delitos y la determinación individual de responsabilidad, puede haber sentencias bajas en relación con la magnitud de lo sucedido en Chile. Solo enfrentando a quien es responsable institucionalmente podremos llegar a un tipo de respuesta acorde a lo sucedido. El principio de responsabilidad es esencial en este episodio de grave vulneración de DD.HH.’, dice Micco.

Sobre recomendaciones a la institución, dice que ‘nosotros hicimos observaciones al protocolo, la mayoría no fue acogida, por ejemplo: definiciones confusas, ambiguas o simplemente indefinidas sobre qué es una manifestación ilícita’.

Seis mil denuncias

Sobre el rol del INDH en la crisis social, Micco detalla que ‘estuvimos presentes en 339 manifestaciones observando lo que ocurría. Tuvimos 1.600 visitas en 68 centros de salud y estuvimos en alrededor de 1.504 visitas a recintos policiales’.

Detalla además que recibieron 6 mil denuncias, que luego se canalizaron en acciones judiciales.

‘Lo más importante era el mal uso de las bombas lacrimógenas y escopetas antidisturbios sin respetar los protocolos. A su vez, en las detenciones hubo tratos degradantes y un número no menor de esas vejaciones con connotación sexual’, explica.

Falta de recursos

Pero también apunta a las falencias en Carabineros que pueden derivar en mal uso de la fuerza y de las medidas.

‘La capacidad técnica (carros lanzagua y lanza gases) y personal de Carabineros de Chile es demasiado baja para mantener el orden público, por lo que no es raro que se pase rápidamente de violencia de particulares a violaciones de DD.HH.’, dice el director.

Y agrega que, ‘por otra parte, resulta esencial la legitimidad de la fuerza policial. Desde hace tiempo ya, la institución está en una crisis de confianza. Cuando esta se pierde, no se respeta a la institución y viene la crisis del orden público democrático’.

Dirección de DD.HH.

Sobre el apoyo y coordinación con la policía uniformada, explica que ‘Carabineros cuenta con una dirección de DD.HH., con la que siempre mantuvimos contacto. Existió una vía directa con el general director de Carabineros, en la que se realizaron diversas reuniones’.

Indica que son 15 recomendaciones las que incluyeron en un informe donde analizan a la policía uniformada. Revela que hay un problema en la regulación y en la capacitación de Carabineros. Y que ‘si bien la dirección de DD.HH. en Carabineros existe, esta siempre ha sido muy débil’.

Revela que ‘esto se manifestó, por ejemplo, ante la ausencia de oficinas regionales y el presupuesto reducido. Para nosotros, en cuanto a la valoración de las violaciones de DD.HH., estas siempre son graves, independiente del número objetivo que hayan sido. Existen problemas en la selección de Carabineros, pues la institución permitió entrar a gente que no debió entrar’.

‘Exigencia en ingreso’

Agrega que ‘esto lo digo por el perfil que ingresa, las evaluaciones psicológicas son muy importantes; entonces, ante la presión del aumento de número en la institución, se baja el nivel de exigencia en el ingreso. En cuanto a la formación, esta es muy formal y legalista. Entonces es deficiente en lo práctico. Insisto en que no hay capacitación suficiente, sobre todo un enfoque práctico para enfrentar situaciones de crisis para el correcto uso de los medios no letales’.

Reconoce un avance en la materia: ‘Las antiguas generaciones de Carabineros sentían un rechazo hacia los DD.HH., entendiendo erróneamente su contenido. Las nuevas, en cambio, estaban entendiendo una mayor acogida a la noción y doctrina de los DD.HH., pero esta formación fue demasiado teórica. Hay cuestiones de orden técnico-práctico, por ejemplo, que han sido insuficientes, en el uso de escopeta, bombas lacrimógenas. Entonces, esto excede al protocolo, y son actos delictuales’.

Profundiza en su análisis: ‘En relación con el protocolo sobre uso de la fuerza, el INDH participó en su elaboración, donde hicimos una serie de observaciones. Pero, en general, podemos decir que si bien se cumple con los estándares de DD.HH., su problema radica en que en la práctica no se respetan. Las denuncias decían relación con que Carabineros utilizaba medios no letales, cuando de acuerdo al protocolo no correspondía, atendido el nivel de fuerza o de manifestación presente‘.

‘Resulta esencial la legitimidad de la fuerza policial. Desde hace tiempo ya, la institución está en una crisis de confianza. Cuando esta se pierde, no se respeta a la institución y viene la crisis del orden público democrático’.

‘Hay cuestiones de orden técnico-práctico, por ejemplo, que han sido insuficientes, en el uso de escopeta, bombas lacrimógenas. Entonces, esto excede al protocolo, y son actos delictuales’

Extracto de declaración de director de INDHSergio Micco.

PUBLICACION DIARIO EL MERCURIO LUNES 21 SEPTIEMBRE. https://digital.elmercurio.com/2020/09/21/C/J43RRTGT#zoom=page-width