JOAN ALSINA: El sacerdote fusilado (ametrallado) por miembros del ejército el 19 de septiembre de 1973, día de las “glorias del ejército de Chile” en el Puente Bulnes.

Por favor, no me pongas la venda, mátame de frente porque quiero verte para darte el perdón

Alsina, uno de los tres españoles asesinados por la dictadura de Pinochet (dos de ellos sacerdotes), nacido en Castelló d’Empuries (Girona), tenía 31 años en el momento del golpe y había llegado a Chile en 1968 para dedicarse a evangelizar en barrios obreros. Después del golpe, pidió a sus amigos de la Iglesia católica que, si lo detenían, no hicieran nada por él porque quería “compartir la suerte de los trabajadores”, y se presentó a su trabajo de jefe de personal en el Hospital San Juan de Dios, donde lo detuvo una patrulla del regimiento Yungay en el tercer allanamiento del lugar.

Los días 15, 17 y 19 de septiembre de l973 se llevaron a cabo tres operativos militares al interior del Hospital San Juan de Dios.  Efectivos militares pertenecientes a un Batallón del Regimiento Yungay de San Felipe que se encontraba apostado en la Quinta Normal y en el Instituto Diego Barros Arana, detuvieron a numerosas personas, cinco fueron ejecutadas y dos permanecen hasta la fecha desaparecidas.  

  Joan ALSINA HURTOS, español, 31 años, sacerdote católico, quien ejercía su ministerio en la Parroquia San Ignacio de San Bernardo y se desempeñaba como Jefe de Personal del Hospital San Juan de Dios, fue ejecutado el 19 de septiembre.

                          Fue detenido en los subterráneos del Hospital por efectivos del Regimiento Yungay de San Felipe.  Luego fue llevado al patio del Hospital donde permanece largo rato. Conducido al Instituto Diego Barros Arana y luego al Río Mapocho donde es ejecutado el mismo día.

Los soldados golpearon a Alsina, párroco en la zona sur de la capital, hasta dejarlo inconsciente. Junto a otros siete trabajadores del hospital, dos de los cuales siguen desaparecidos, lo trasladaron para fusilarlo por la noche junto al puente. El soldado Nelson Bañados contó en el proceso que Alsina le pidió que no le vendaran los ojos: “Por favor, no me pongas la venda, mátame de frente porque quiero verte para darte el perdón“. La ejecución fue muy rápida, relató Bañados: “Recuerdo que levantó su mirada al cielo, hizo un gesto con las manos, las puso sobre su corazón, movió los labios como si estuviera rezando y dijo ‘Padre, perdónalos’. Yo le disparé la ráfaga y cayó al tiro“. El impacto arrojó al catalán Alsina junto al río Mapocho, que por aquellos días era un lugar de frecuentes ejecuciones de los militares. Cuando su cuerpo fue encontrado, tenía siete impactos de balas de alto calibre. Los otros dos miembros de la patrulla militar, entre ellos Pelson Bañados Pinto, se suicido el año 1999 y el capitán de ejercito Mario Caraves falleció el 1990

Una placa recuerda el crimen en el lugar.

El operativo era dirigido por el Capitán Caraves Silva y dos soldados. Uno de ellos era Nelson Bañados.

“Los cuatros primeros, junto al cuerpo de Juan Alsina, fueron encontrados posteriormente ejecutados en el Puente Bulnes y los dos últimos permanecen hasta el día de hoy en calidad de detenidos desaparecidos”.

El conscripto Nelson Bañados declaró en el Tribunal: “…En el Internado los detenidos permanecen de pie, en el patio, vuelta hacia la muralla. Esa noche, Caravez y otros soldados, se llevan a Alsina junto a otros siete detenidos del Barros Arana, hasta el Puente Bulnes y los ejecutan…el procedimiento que se seguía con personas detenidas, consistía en pedirles su cédula de identidad y entregársela a la superioridad y dejarla en la Guardia del Cuartel, que era un regimiento que estaba en la Quinta Normal” -declara Bañados en el proceso- “…a todas las personas que fusilábamos lo hacíamos con metralleta. Yo siempre recibí las ordenes del Capitán Caravez. Los fusileros éramos tres o cuatro, ya no recuerdo sus nombres, pero sé que dos han muerto, uno por suicidio y el otro en un accidente de tránsito. En todo caso, pienso que gran parte del Regimiento estaba en conocimiento o participó en hechos como éstos”. 

El día 27 de septiembre es encontrado su cuerpo en el Instituto Médico Legal; es sepultado al día siguiente en el Cementerio Parroquial de San Bernardo.  El certificado de defunción consigna como lugar de la muerte el puente Bulnes sobre el río Mapocho, e indica como causa de la misma :” múltiples heridas de bala” y ” lesiones apergaminadas en la cara”. 

La ejecución del sacerdote Juan Alsina Hurtos constituye una violación de sus derechos, siendo responsables de ello agentes del Estado de Chile.