La invisibilidad de los prisioneros políticos de la revuelta social en Chile.

“Las medidas cautelares previas al juicio y sobretodo las penas que solicita Fiscalía, representan una forma de castigo ejemplificador de la protesta social a la ciudadanía”

La historia de Benjamín Salazar y Daniel Morales

por Carolina Alejandra

Ha casi un año de la revuelta social iniciada en octubre pasado en Chile, son miles las personas que se encuentran detenidos en recintos penitenciarios y a la espera de un juicio oral que dictamine las condenas que serán aplicadas en cada caso.

Dos de ellos, aún con medidas cautelares como prisión preventiva, son Benjamín Salazar y Daniel Morales. Ambos familiares, quienes han sido imputados por el delito de incendio en la estación de metro Pedrero, el día 18 de octubre del año 2019.

El primero de ellos, Benjamín, menor de edad al momento de su detención
contaba con tan solo 16 años. Hoy está recluido en el Centro de Internación
Provisoria (CIP) del Servicio Nacional de Menores (SENAME). Fiscalía ha pedido 10 años como condena. En tanto Daniel Morales, su tío, está recluido en Santiago 1, como la mayoría de los imputados tras el estallido social y le han solicitado 25 años de cárcel.


A la espera del juicio -piensa prensa- nos reunimos con Damaris familiar de ambos, quien conjuntamente con otros miembros de su familia llevan una vocería para dar a conocer ambos casos con el fin de esclarecer los hechos, obtener justicia y libertad para su primo y tío.


“Lo del Benja fue más critico” señala Damaris. Benjamín fue detenido en
noviembre del 2019, a la salida de su colegio en la comuna de Macul, por personal de la Policía de Investigaciones PDI, quienes posteriormente allanaron su casa, en la cual vivía con su madre y abuelos, buscando pruebas que lo relacionaran con el delito grave de incendio que se le ha imputado. “Sacaron una camiseta del Colo Colo, un pantalón, unas zapatillas. La camiseta iba blanca, no tenía nada. Si incendias algo te quedan las chispas o la polera más negra, era una camiseta nueva, con dos posturas; pantalón nuevo también, era ropa nueva” sostiene Damaris durante la entrevista con Piensa Prensa.

Las pruebas que Fiscalía cuenta para imputar los cargos antes mencionado son parte de una serie de fotografías encontradas en redes sociales y subidas por algunos integrantes de la Garra Blanca, grupo del cual tanto Benjamín como Daniel eran parte. En ellas se muestra como un grupo de jóvenes barristas que acudieron a una convocatoria el día 18 de octubre en el contexto de las manifestaciones en las afueras del metro Pedrero y que terminó con la quema de la estación de metro, entre otras. “Hay unas fotos que las subió los barristas de la Garra Blanca, con el incendio detrás, y según el fiscal salen celebrando. Sin ver a nadie prendiendo fuego. No hay pruebas fehacientes”, añade Damaris.

A partir de la detención de Benjamín, al mismo tiempo de haber sido revisada su casa e incautadas algunas pertenencias encontradas en aquel lugar, fue requisado su teléfono celular. Al ser este registrado, se tuvo acceso a sus mensajes de Whatsapp recibidos, con particular énfasis en uno que convocaba a una manifestación en las afueras del metro Pedrero, llamado que fue realizado por parte de la Garra Blanca y el cual el mismo Benjamín reenvió a su tío Daniel y así lo detalla Damaris “El Benja toma eso y se lo manda a mi tío y le dice: pelao vamos y el pelao dijo vamos, ok. Esa es la prueba de fiscalía por Daniel”. Estos mensajes son parte de los antecedentes con los que cuenta Fiscalía.

Daniel Morales de 35 años fue detenido en su lugar de trabajo, en diciembre del 2019, semanas posteriores a la detención de su sobrino. Sitio que además fue inspeccionado por el personal policial a cargo de la orden de detención “Le reventaron los casilleros del trabajo antes de su llegada”. Daniel se encontraba con licencia debido a una enfermedad que lo aquejaba, siendo llamado por su jefatura de urgencia para asistir aquel día.


Visiblemente conmovida , Damaris relata como ello ha afectado a su familia y la persecución de la cual se han sentido parte “Siento que todo esto es duro , nosotros somos un núcleo afiatado, unos con otros. En este proceso hemos sido todos perseguidos. Cuando cayeron detenidos, afuera de la casa de mi abuela había dos o tres autos, observando como se movía mi familia. Mi lela no para de pensar en dos los chiquillos, ella no quiere hacer nada. A ella la apagaron”.

Previo a la detención, Daniel trabajaba como vendedor en una empresa de
pinturas, es jefe de hogar y padre de dos pequeños. Agrega su sobrina “Daniel es papá tiene dos hijos chico. Yo hablo todos los días con ellos. La niña pregunta cuándo va a volver mi papá del hospital”.


En el contexto actual de la crisis sanitaria Daniel no tiene visitas, el único contacto que su familia establece con él, es través de los abogados defensores. En tanto Benjamín se le permite realizar videos llamadas desde el Centro de Internación Provisorio .


Durante los meses que ha durado la investigación y han estado privados de
libertad ambos han tenido cambios de sus medidas cautelares, pasando de prisión preventiva en un recinto penitenciario o de internación a arresto domiciliario. Benjamín ha estado en tres oportunidades de vuelta en casa, siendo finalmente detenido y reingresado al lugar de su internación. Del mismo modo Daniel solo pudo salir una vez, en el mes de febrero de este año y esa fue la ultima vez que su familia lo pudo ver .

La familia sostiene que este ha sido un proceso injusto principalmente porque no existen de acuerdo a sus criterios, pruebas que evidencien la culpabilidad que ambos ocasionaran el incendio del cual se les acusa y sin evaluar que se trata de personas que acudieron a una manifestación grupal. Así mismo creen que las medidas cautelares previas al juicio y sobretodo las penas que solicita Fiscalía, representan una forma de castigo ejemplificador de la protesta social a la ciudadanía, “Si ustedes van a protestar, los vamos a tomar detenidos y esto es lo que haremos con Uds. Vamos a dejarlos todavía detenidos para que la gente vea y no siga manifestándose.

Hay muchas personas que están detenidas
injustamente por hacerse escuchar, por salir a la calle y decir lo que sienten” señala Damaris.

Ambos casos son representados por los abogados de la Defensoría Popular, Lorenzo Morales y Rodrigo Román. Y a la espera del juicio oral que dictamine la condena, la defensa sigue apelando para más peritajes y pruebas que permitan evidenciar la inocencia de los imputados como autores por el delito de incendio.