Marcelo Valderrama, el concejal pinochetista y anticomunista de Villa Alemana.

Concejal por Villa Alemana, Marcelo Valderrama, se enfrenta a ola de criticas mientras dirigentes y agrupaciones PRAIS comparte declaración publica.

por Mauricio Castro/Periodista

La imagen del retrato de Augusto Pinochet como telón de fondo de un funcionario público siempre será chocante. Lamentablemente es una escena que se ha repetido en el último tiempo y no hace más que generar alerta en la ciudadanía. Una fotografía del dictador será siempre una provocación para los millones que sufrieron los horrores del gobierno militar y una detestable actitud de parte de quien viene.

El espectáculo más reciente lo dio el concejal por Villa Alemana, Marcelo Valderrama, quien en plenas sesiones  de teletrabajo se mostró con una imagen de Pinochet colgada en la pared de su escritorio. Este funcionario es además jefe de Participación del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota, y de manera insólita aparece como parte del programa PRAIS, programa del Ministerio de Salud que responde al compromiso de reparación asumido por el Estado chileno con las víctimas de las violaciones a los Derechos Humanos ocurridas entre septiembre de 1973 y marzo de 1990.

Una situación que si bien corresponde a las funciones propias de un concejal y no tienen remuneración alguna, constituyen un contrasentido sobre todo en alguien que se autodenomina en sus redes sociales como anticomunista y profesa admiración por el personaje más nefasto de la historia de Chile y responsable de la muerte, desaparición y torturas de miles de chilenos. 

El regreso del pinochetismo se manifiesta peligrosamente en la política. Uno es el concejal de Villa Alemana, Marcelo Valderrama, mientras que otro es el diputado Ignacio Urrutia quien estuvo en la polémica hace algunos días cuando, al igual que el funcionario municipal, se mostró en una sesión de teletrabajo con una fotografía de Pinochet en su pared, incluso mostrándose orgulloso de dicho acto.

“Tengo una fotografía y cuando alguien me diga en qué parte del reglamento dice que yo no puedo tener la fotografía que quiera en mi casa, no tengo ningún problema en sacarla, de momento sigo con mi intervención”, manifestó el parlamentario cuando fue interpelado por la situación. Una clara muestra de provocación que no quedó ajena a las críticas de varios diputados, incluido Tucapel Jiménez.

“Hoy es un día muy especial para mí. Está de natalicio mi padre, 4 de agosto. Y quizás el diputado Urrutia no lo sabe, pero fue ese dictador que él tanto homenajea el que dio la orden de asesinar a mi padre”, señaló en su momento el parlamentario e hijo del dirigente sindical asesinado en la dictadura por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional del Ejército en febrero de 1982.

La respuesta de Urrutia no se hizo esperar y en su estilo encaró a sus detractores escribiendo en su cuenta de Twitter lo siguiente: “¿Y qué esperaban? ¿Una foto del Che Guevara, Salvador Allende o Fidel Castro? En mi casa yo pongo la foto que quiero y siempre defenderé con orgullo como Chile fue salvado por el Gobierno Militar”.