Alumnas de Enfermería acusan amenazas y presiones en la UNAB

por Daniel López

Una compleja y dramática situación se encuentran viviendo las alumnas y alumnos de la carrera de Enfermería de la Universidad Andrés Bello. Producto de la pandemia del coronavirus muchas de las actividades prácticas que estaban contempladas para este año no se han podido realizar, como por ejemplo, algunos campos clínicos. El problema radica en la decisión que la casa de estudios tomó respecto a esta situación ofreciendo la “virtualización” de un proceso que claramente debe realizarse en terreno. 

Todos esto, sumado a la negativa de la dirección de dialogar con los alumnos de la carrera, motivó a los jóvenes a movilizarse para reclamar por sus derechos lo que no fue bien recibido por las autoridades que no dieron pie atrás ante las peticiones y decidieron mantener sus decisiones, incluso evaluando con nota 1 a quienes no mantuvieran la regularidad y se adhirieran al paro, con el riesgo de que reprueben y pierdan el año. Medida de presión que para muchos podría significar perder las becas que recibieron, provocando un daño irreparable tanto en lo económico como en lo humano.

“Toda esta movilización partió con estudiantes de cuarto año que querían tener respuesta de la facultad porque estaban hartos de que no se les respondiera y les explicaran cómo sería el tema de los campos clínicos. Nosotros le comentamos esta situación a la directora de la carrera, que el curso estaba muy molesto y que pensaban hacer una movilización, que querían respuestas”, señaló una estudiante de enfermería de la UNAB que prefirió mantener la reserva de su nombre para evitar sumarios de la Universidad.

Todos estos problemas, sumados a la contingencia de la pandemia del Covid-19, afectó a los estudiantes. “Se envió un petitorio donde se exigían, principalmente, temas de salud mental para el estudiantado porque no se estaban dando. También para los profesores porque hay algunos que incluso mandaban respuestas de correo electrónico a las 5 de la mañana entonces se notaba que estaban sufriendo una alta demanda de trabajo extra”, aseguró la alumna a Piensa Prensa.

“Tampoco se les daba facilidades a los estudiantes que presentaron Covid-19 o sus familiares. Ellos tenían que seguir entregando trabajos y la facultad no les estaba respondiendo. Tenemos compañeros a los que no les contestaron los correos o recién lo están haciendo ahora siendo que informaron de la situación hace un mes”, agregó. La molestia más grande radica en la indolencia de la casa de estudios con sus alumnos que, por otra parte, no están pidiendo nada descabellado. 

El tema más importante para las estudiantes de Enfermería tiene que ver con los campos clínicos. La imposibilidad de poder realizarlos ahora, por la contingencia sanitaria que afecta al país desde el mes de marzo, es una piedra de tope para que los alumnos puedan desarrollarlas de manera efectiva, tal como se prometió y estableció en el contrato que se firmó cuando ingresaron a la Universidad. Claramente no se está cumpliendo y lo que piden los estudiantes no es más que realizar ahora toda la parte teórica y la práctica posponerla hasta cuando las condiciones de salud lo permitan. 

“En una de las asignaturas estaban diciendo que uno de los campos clínico se iba a reemplazar con llamados telefónicos a un adulto mayor, una suerte de acompañamiento, y que eso iba a reemplazar a la experiencia clínica. Todos los estudiantes estuvieron en desacuerdo porque no querían perder esa experiencia con algo virtual. Se iban a teorizar muchas cosas y que no estarían todas las horas que se prometieron en el contrato”, explicó la alumna de Enfermería, una de las afectadas con la medida.

La alumna de la UNAB agregó que se ha comunicado con estudiantes de la carrera de otras universidades donde el tema se solucionó tal como ellas están pidiendo: teoría ahora y práctica más adelante. “Solamente hay otra que no está haciéndolo bien e incluso peor que la UNAB que es la Universidad Mayor. Todas las demás están pasando lo teórico y los campos clínicos quedaron para el segundo semestre, mientras la autoridad sanitaria lo permita. Por ejemplo, la Finis Terrae tiene comprados los elementos de protección personal para todos los estudiantes que vayan a las experiencias clínicas.