Catalina Pérez: “El Gobierno está remando contra el sentido común por defender los intereses de las AFP”

por Mauricio Castro

Incertidumbre. Eso reina en el ambiente en la previa de la nueva votación por el proyecto de ley que permite el retiro del 10% de las pensiones de las AFP que se vivirá este miércoles en la Cámara de Diputados y Diputadas. Una discusión que dejó en evidencia la tremenda división en la coalición de Gobierno por quienes velan por los intereses de sus electores y quienes lo hacen por las administradoras.

Para la diputada de Revolución Democrática, Catalina Pérez, “el escenario es bien complejo. El Gobierno tiró ‘toda la carne a la parrilla’. Nunca los había visto correr de esta manera con ofertones de última hora buscando alinear a su coalición. Una coalición que se sabe no ha podido conducir esta crisis y de paso hacerle sentido a la gran mayoría del país. Con un presidente muy solitario buscando generar esta política pública sin acompañamiento de su coalición que en este caso ha buscado estar del lado del sentido común”.

A juicio de la parlamentaria, “han existido muchísimas presiones a los parlamentarios de Chile Vamos. El Gobierno está remando contra las grandes mayorías, contra su propia coalición, contra el sentido común por defender los intereses de las AFP y de los pagadores de las campañas políticas de algunos miembros de Chile Vamos. Creo que eso se ha hecho notar en el Congreso”.

“La tensión y la presión es muy grande. Presidentes de partido como Jacqueline van Rysselberghe y Mario Desbordes han decidido ponerse del lado de las AFP y ordenar a sus respectivos parlamentarios. Esto se juega voto a voto, creo que finalmente son los diputados y diputadas los que tienen que responder a sus electores y a quienes representan. Espero que eso pese más que las presiones que puedan tener por apoyar al Gobierno en una negativa que no le hace sentido a nadie”, aseguró Catalina Pérez.

-¿Qué te pareció la editorial de El Mercurio con la defensa al sistema?

Ha habido un ejercicio coordinado y sostenido de las AFP, del mundo empresarial, e incluso de la tecnocracia de la derecha, de buscar por todos los medios restarle validez y posibilidades a este proyecto. Que salgan los empresarios, o parte de ellos, a decir que acá se ve amenazada la democracia da muestra de cómo ésta ha sido capturada por los intereses económicos de unos pocos. Cuando éstos se ven amenazados, la política se mueve como nunca antes se había movido.

La parlamentaria recordó además que el Gobierno aseguró en su momento no contar con los recursos para responder a las necesidades de la ciudadanía. “Resulta que cuando se tocan los intereses de las AFP mágicamente la plata aparece. Las medidas que el Gobierno propone no son para responder al interés de las familias sino que para responder al interés de las AFP. En ese sentido sorprende a quien busca hablarle este Gobierno, sorprende la baja credibilidad que tienen a estas alturas las medidas que ellos proponen. En otro momento de la crisis haber dicho un bono de 500 mil pesos hubiese hecho sentido quizás, hoy día no le hace sentido a nadie porque el nivel de desconfianza que existe respecto de a quienes les va a llegar o cuál es la letra chica que trae es muy grande”.

-¿Cuál sería tu reflexión sobre todo lo que está pasando?

La política tiene que aprender, por la buena o por la mala, que debe responder a los intereses de las grandes mayorías de este país. No se trata de transferir en ningún caso la responsabilidad a la ciudadanía pero si se trata de exigir que los representantes estén realmente al servicio de los intereses del pueblo de Chile. Creo que es lo que no ha pasado en la política en los últimos treinta años y es lo que tiene que comenzar a pasar, ya sea con este proyecto de pensiones o defendiendo el proceso constituyente. Quiero pensar que en el corto plazo va a ser el pueblo el que va a recuperar la política al servicio de la democracia y de los intereses colectivos. Para que nunca más, cuando los dueños de las AFP decidan que están sus intereses en juego, la política se ponga del lado de ellos y no del lado de la ciudadanía”.