Corte Suprema condena a 2 carabineros (r) por secuestro de Eduardo Cancino Alcaíno (1974) Los condenados son: Nelson Pérez y Óscar Ibáñez a 3 años de presidio menor, con el beneficio de la libertad vigilada.

Los condenados son: Nelson Eduardo Pérez Sánchez a 3 años de presidio, con el beneficio de la libertad vigilada, Óscar Segundo Ibáñez Zapata 60-1 días de presidio menor, en calidad de complice, y José Vargas, Absuelto

CORTE SUPREMA CONDENA A CARABINEROS (R) POR EL SECUESTRO DE EDUARDO CANCINO ALCAÍNO

La Corte Suprema rechazó los recursos de casación en el fondo deducidos en contra de la sentencia que condenó a dos miembros de Carabineros en retiro por su responsabilidad en el delito de secuestro simple de Eduardo Guillermo Cancino Alcaíno, quien fue detenido el 21 de agosto de 1974, en Rancagua, y cuyo cadáver fue encontrado días después en la Cuesta el Melón.

En fallo unánime (causa rol 15.186-2018), la Segunda Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Carlos Künsemüller, Haroldo Brito, Manuel Antonio Valderrama, Juan Manuel Muñoz Pardo y la abogada (i) Leonor Etcheberry– confirmó la sentencia impugnada, dictada por la Corte de Apelaciones de Santiago, que condenó a Nelson Eduardo Pérez Sánchez y Óscar Segundo Ibáñez Zapata a 3 años de presidio, con el beneficio de la libertad vigilada, en calidad de autores del delito.

En la etapa de investigación de la causa, el ministro Mario Carroza estableció los siguientes hechos:

“1.- Que el día 21 de agosto del año 1974, Eduardo Guillermo Cancino Alcaíno, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, en los momentos en que se encontraba en el domicilio de sus padres ubicado en Calle Michimalongo N° 240 de la ciudad de Rancagua y en presencia de su pareja, que estaba embarazada, es detenido por agentes, que en esa oportunidad se identificaron como integrantes del Servicio de Inteligencia Regional (SIRE), sin orden judicial ni administrativa;

2.- Que en esa oportunidad, la víctima es llevada a una habitación contigua donde posteriormente se escucharon quejidos de agresiones, luego le sacan del inmueble esposado y sin indicarle a sus familiares, el motivo de la detención ni el lugar donde sería trasladado, se lo llevan a un lugar desconocido;

3.- Que no obstante el sigilo e ilicitud de la detención, al día siguiente es visto por su pareja en las cercanías de su domicilio junto a un agente, momento en que la víctima le manifiesta que se quedase tranquila, pero no se le permite abrazarlo ni despedirse de él;

4.- Que posterior a este hecho, sus familiares comienzan una búsqueda en diversos lugares de Rancagua, sin lograr dar con su paradero, determinándose con posterioridad en la investigación, que los mismos agentes del SIRE le habían trasladado al Regimiento Tacna de la ciudad de Santiago;

5.- Que a los días después, el día 30 de agosto del mismo año, se le informa la familia de la víctima del hallazgo de su cadáver en la Cuesta el Melón, el que trasladan al Instituto Médico Legal de Quillota y luego al de Santiago, donde a consecuencia del estado en que se encontraron sus restos, no fue posible determinar la causa de su muerte”.

En el aspecto civil, se confirmó la sentencia que condenó al fisco a pagar una indemnización de $ 50.000.000 (cincuenta millones de pesos) a la cónyuge de la víctima.

Ver fallo

https://www.pjud.cl/documents/396729/0/CANCINO+ALCAINO+SUPREMA.pdf/4f55f20e-14cd-45b8-be06-9f82d985a4b7

CANCINO ALCAINO EDUARDO GUILLERMO

El 30 de agosto de 1974 fue muerto Eduardo Alberto CANCINO ALCAINO, empleado, militante del MIR. La víctima había sido detenida el día 22 de agosto en la casa de sus padres. Al día siguiente fue llevado por un rato a su hogar, logrando manifestar a sus familiares que había sido golpeado.

El cuerpo de la víctima fue encontrado posteriormente en la Cuesta El Melón, habiendo fallecido según el certificado de defunción, el día 30 de agosto.

La autopsia, sin poder precisar la causa exacta de la muerte, da cuenta de traumatismos inferidos por cuerpos contundentes en el tórax, abdomen, extremidades inferiores, cadera, regiones lumbo-sacro-dorsales y cuero cabelludo, lo que permite adquirir la convicción de que su muerte se debió a las torturas recibidas a manos de agentes del Estado, en violación de sus derechos humanos.