Mujer de -rechazo- gritó “Más Ojos Van a Salir en Marzo CTM”

“Más ojos van a salir en marzo CTM”. En presencia de carabineros esta mujer gritó “gracias a carabineros te sacamos la chucha, ctm, más ojos van a salir en marzo…” En alusión a los cientos de jóvenes que han perdido sus ojos desde el 18 de octubre.

Urge una ley de contra el negacionismo que en futuro sancione la “apología y minimización” de crímenes de lesa humanidad.

Son diez los países que cuentan con esta legislación que sanciona en algunos casos, de 5 a 10 años de cárcel.

En el contexto mundial, tanto la ONU, el Consejo de Europa y la Unión Europa han instado a sus países miembros a legislar sobre el negacionismo y prohibir la apología de este tipo de crímenes.

Pero, ¿qué países tienen leyes que sancionen el negacionismo con penas de cárcel?.

Un informe realizado por la Biblioteca del Congreso, solicitado por algunos parlamentarios de oposición que están por la aprobación del proyecto, da cuenta de que Alemania, Francia, Suiza, Austria, Bélgica, España, República Checa, Israel, Liechtenstein y Letonia son las naciones que ya han legislado sobre el tema. En Italia, en tanto, actualmente hay un proyecto en discusión sobre el tema y en los Países Bajos, una sentencia del Tribunal Supremo de esa nación calificó la negación del holocausto como un insulto y dio una sanción de un año de cárcel.

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En el caso de Alemania, la norma contempla específicamente los crímenes cometidos por el régimen nazi. Si alguien llegara a negar el genocidio nacionalsocialista, la justicia alemana puede llegar sancionar con una multa o una pena privativa de hasta cinco años. Mientras que en Francia si bien se hace una distinción entre la apología de crímenes y la negación, la legislación contempla una pena de 1 a 5 años de prisión.

Austria, país duramente afectado por el régimen de Adolf Hitler, es donde existen las sanciones más duras: “se castiga el negar, banalizar gravemente, preciar o justificar el genocidio nacionalsocialista u otros delitos

contra la humanidad con pena prisión de entre 1 y 10 años, y en caso de especial peligrosidad del reo o de la actividad de hasta 20 años”, se lee en el informe.

En el caso de España, el 2007, el Tribunal Constitucional de ese país declaró inconstitucional la parte de esa legislación donde se establecía la negación del holocausto debido a que ese término iba en contra de la libertad de expresión. Esto, a diferencia del Tribunal Constitucional de Alemania que declaró que sí eran compatibles la norma y ese derecho.

El texto de la Bibloteca del Congreso incluye también el caso de Estados Unidos que no posee con una ley de este tipo y que incluso “es sede del Institute for Historical Review (Instituto para la Revisión Histórica), considerado la principal organización negacionista del mundo”. También se da cuenta del caso de Perú que en 2012 se ingresó un proyecto llamado “Negacionismo de los delitos de terrorismo” que según Human Rights Watch tenía que ser archivado por ser incompatible con el derecho a la libertad de expresión. Finalmente, el texto quedó como pendiente y no se aprobó.

A nivel institucional y público los discursos que niegan o justifican los crímenes de lesa humanidad mediante el apoyo a los regímenes que cometen estas atrocidades, como la dictadura en Chile, que violó los derechos humanos de manera de manera premeditada, sistemática y masiva, se encuentran sin duda dentro de los niveles más preocupantes de incitación al odio. De mayor preocupación es que estas declaraciones provengan de congresistas, quienes ocupan un espacio de representación pública para tratar de terroristas a aquellos que fueron torturados por agentes del Estado o para declararse pinochetista y agradecida del gobierno militar. En este sentido, cabe recordar que son los Estados los garantes del efectivo respeto de los derechos humanos y que los crímenes de lesa humanidad, desde el punto de vista del derecho internacional, son cometidos por agentes del Estado para recibir tal denominación.

En los últimos meses varios sitios de memoria y memoriales han sido atacados, por lo que más allá de los discursos negacionistas, resulta indispensable que el Estado proteja y asegure la permanencia de estos lugares donde las memorias colectivas en torno a nuestro pasado reciente se preservan y construyen, apuntando siempre a la promoción de una sociedad cada vez más democrática y respetuosa de los derechos humanos.

Recientemente el Ejecutivo retiró la urgencia simple al proyecto que sanciona el negacionismo. Recientemente también presentó un proyecto de ley que busca conmutar las penas de reos mayores de 75 años que hayan cumplido la mitad de la condena impuesta, que padezcan enfermedades terminales o algún impedimento físico que provoque dependencia severa.  Esta iniciativa, por cierto, incluye a los reos de Punta Peuco. En estas circunstancias cabe preguntarse por la pertinencia de legislar contra el negacionismo.

Por Mikal @piensaprensa / DDHH /